31 de octubre de 2016

07

Eres una niña, llevas falda, un bonito lazo en el pelo que no debes quitarte, unas medias nuevas que te hacen recordar las palabras de tu madre –«A ver si esta vez te duran un mes sin que las rompas»–, y una sonrisa nueva, a prueba de accidentes sentimentales.

Tu madre sabe que vas a volver a romper las medias, porque quieres jugar y, al fin y al cabo, acabarás cayéndote y raspándote las rodillas. Pero te da igual, porque eres una niña, porque quieres reír, disfrutar y soñar con ser mayor. Cuando seas mayor, serás una mujer guapa, alta, como las de la tele. Podrás llevar al fin esos tacones que tu madre todavía no te deja ponerte, tendrás dinero y serás… Diseñadora, o astronauta, o quizás escritora. Puede que las tres cosas.

Cuando se lo dices a tu padre, él sonríe. Parece que no te toma en serio. En realidad, parece que nadie lo hace. De todas formas, él coloca una mano en tu cabeza, de algún modo parece que te consuela y te dice «claro que sí, hija, serás lo que tú quieras». Suena a cuando pides que te lleven a Disney World, te contestan en ese mismo tono «claro que sí, hija». Según ellos, todo es posible y, al mismo tiempo, no. ¿Por qué no confían en ti? Entonces ves a tu hermano, que dice que quiere ser policía, o reparador de radios, o cantante. Tu padre no le coloca la mano en la cabeza, sino que choca la mano con él y le dice «claro que sí, hijo», pero notas que el tono es distinto. Es como si él tuviera más oportunidades que tú. Inocentemente, piensas que es que a lo mejor has elegido profesiones más complicadas. A lo mejor es más difícil ser diseñadora, o astronauta, o escritora que policía, o reparador de radios, o cantante. A lo mejor, lo difícil no está en que tú seas una niña, sino que lo fácil está en que tu hermano es un niño.

2 comentarios:

  1. Un texto para reflexionar. Por desgracia, sigue siendo así pese a que la conciencia - se intenta - va aumentando. Precisamente hoy es el día de la igualdad salarial y sigue siendo escandalosa la desigualdad que hay.
    Un besazo!

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    Respuestas
    1. No sabía que ese día era el de la igualdad salarial, qué casualidad. Ojalá no hubiera que luchar contra estas desigualdades, pero siguen existiendo.
      Gracias por comentar, Noelia. Un besazo. <3

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